{"id":4767,"date":"2020-12-10T15:38:11","date_gmt":"2020-12-10T15:38:11","guid":{"rendered":"https:\/\/robertjwallace.com\/?page_id=4767"},"modified":"2020-12-14T15:46:26","modified_gmt":"2020-12-14T15:46:26","slug":"the-player-without-an-ally-the-expert-at-the-card-table","status":"publish","type":"erdnase","link":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/erdnase\/expert-at-the-card-table\/the-player-without-an-ally-the-expert-at-the-card-table\/","title":{"rendered":"El jugador sin aliado"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-jetpack-markdown\"><ul>\n<li><a href=\"#player1\">Tratar sin el corte<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#player2\">Reemplazar el corte como antes<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#player3\">Esperando el corte<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#player4\">Cambiando el corte<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#player5\">Tratando con demasiados<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#player6\">Engarce para el corte<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#player7\">Reemplazo de la palma al cortar<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#player8\">La baraja corta<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>Es creencia general que se necesitan dos para obtener ventaja en un juego de cartas con jugadores expertos: el que reparte y el que corta. Si bien esto es generalmente cierto, no siempre lo es. Hay muchas maneras de ganar en solitario, y aunque el porcentaje a favor del jugador individual puede ser menor en un caso dado, es bastante constante y suficiente para asegurar una vida c\u00f3moda a muchas personas inteligentes, aunque la mesa de cartas sea su \u00fanica fuente de ingresos.<\/p>\n<p>El mayor obst\u00e1culo en el camino del jugador solitario es el corte. Es la pesadilla de su existencia. De no ser por esta formalidad, su reparto significar\u00eda el dinero. Aunque consiga una mano, por muy astuta que sea, el corte lo env\u00eda de nuevo al mar. &quot;Conf\u00eda en la Providencia, pero siempre corta las cartas&quot;, es un sabio consejo. A veces no se hace el corte, y al experto le encanta sentarse a la izquierda de un jugador lo suficientemente descuidado como para decir ocasionalmente &quot;Corre con ellas&quot;, es decir, que renuncia al corte. Los jugadores profesionales siempre calculan con esta posibilidad y seguir\u00e1n considerando cada reparto, hasta cierto punto, esa posibilidad.<a name=\"player1\"><\/a><\/p>\n<h3>Tratar sin el corte<\/h3>\n<p>Cuando el crupier tiene cartas deseadas en la parte inferior y el corte se realiza sin reemplazar los dos paquetes, tomar\u00e1 el paquete que estaba debajo y proceder\u00e1 inmediatamente a repartir solo desde ese. De esta manera, puede obtener las cartas inferiores al repartir desde la parte inferior. El corte se realiza generalmente de esta manera, y el crupier facilita el juego estando listo para tomar el paquete inferior cuando se levanta la parte superior. Sin embargo, si el grupo no lo permite y alguien dice &quot;Contin\u00faa con el corte&quot;, por supuesto, lo har\u00e1 en el futuro y se centrar\u00e1 en otras maniobras.<a name=\"player2\"><\/a><\/p>\n<h3>Reemplazar el corte como antes<\/h3>\n<p>Una treta atrevida, y a menudo exitosa, para superar la dificultad del corte consiste en tomar el paquete inferior con la mano derecha y, en lugar de colocarlo sobre el otro, deslizarlo por la mesa hacia la mano izquierda, colocando luego el segundo paquete encima de la misma manera. Los paquetes se pueden tomar con la mano derecha en lugar de deslizarlos. El movimiento se realiza de forma bastante abierta, despreocupada y sin prisa, y resulta sorprendentemente regular. No pasar\u00e1 desapercibido entre los m\u00e1s r\u00e1pidos, pero lo mejor es que, si se nota, se puede atribuir a la falta de consideraci\u00f3n.<a name=\"player3\"><\/a><\/p>\n<h3>Esperando el corte<\/h3>\n<p>Retener en un juego de cartas es la forma m\u00e1s arriesgada y peligrosa de sacar ventaja que un jugador puede intentar, pero se puede practicar, y se practica, con \u00e9xito cuando se realiza con inteligencia y no se sospecha del jugador. Sin embargo, la \u00fanica retenci\u00f3n que consideramos realmente segura es la que realiza el repartidor, excepto en el momento de cortar. Tras barajar a ciegas, con las cartas deseadas abajo, el repartidor palmea con la mano izquierda y pasa la baraja con la derecha para cortar. Tras cortar, toma la baraja con la mano derecha y vuelve a colocar las cartas palmeadas al cuadrar para el reparto. Por supuesto, esto requiere un conocimiento perfecto de palmear y colocar, pero ambas acciones ser\u00e1n posibles en cualquier tipo de compa\u00f1\u00eda, si el jugador no es sospechoso. Retener para el corte es incomparablemente menos arriesgado que esperar el reparto de otro, ya que la baraja nunca se manipula ni se cuenta, y las cartas palmeadas permanecen en posesi\u00f3n del repartidor solo por el momento.<\/p>\n<p>Cuando solo hay dos o tres jugadores en una partida donde las cartas se reparten de una en una, se puede colocar una pila de cuatro o seis cartas en la mano derecha mientras se pasa la baraja para el corte. La mano superior se vuelve a colocar al recoger la baraja, generalmente mediante un movimiento de deslizamiento. Este proceso de colocaci\u00f3n de la pila superior es m\u00e1s f\u00e1cil y quiz\u00e1s menos visible, y no requiere el trabajo de la mano inferior en el reparto; sin embargo, cuando hay cinco o seis jugadores, o cuando se reparten dos o m\u00e1s cartas a la vez, la cantidad a colocar ser\u00eda excesiva.<a name=\"player4\"><\/a><\/p>\n<h3>Cambiando el corte<\/h3>\n<p>Se cree que el jugador experto emplea lo que com\u00fanmente se conoce como el cambio a dos manos para invertir la acci\u00f3n del corte, pero nunca se ha inventado un cambio que pueda ejecutarse durante una partida de cartas con movimientos aparentemente regulares. Si el jugador profesional pudiera sentarse siempre con los ne\u00f3fitos, quienes tolerar\u00edan acciones ajenas al procedimiento habitual, no necesitar\u00eda mucha habilidad especial para obtener el dinero. En una partida normal, donde los jugadores mantienen sus manos, y tambi\u00e9n sus brazos, sobre la mesa, hay pocas posibilidades de cambiar el corte. Sin embargo, en algunas partidas, hay un momento oportuno en el que el cambio puede hacerse con probabilidades de pasar desapercibido. Es inmediatamente despu\u00e9s del primer reparto. El repartidor mantiene la ubicaci\u00f3n del corte hasta que se reparten las manos y realiza el cambio al colocar la baraja. Entonces, las cartas deseadas pueden repartirse desde abajo en el siguiente reparto. Este momento, tras el primer reparto, es el m\u00e1s favorable, ya que los jugadores est\u00e1n ocupados con sus manos, el corte se ha realizado con bastante regularidad, el reparto ha finalizado y, en consecuencia, hay menos motivos para un escrutinio minucioso. Esto se debe principalmente a que el cambio de cartas se puede realizar con una acci\u00f3n mucho m\u00e1s natural al colocar la baraja que al recogerla, y tambi\u00e9n a que la baraja es mucho m\u00e1s peque\u00f1a despu\u00e9s del reparto y, por lo tanto, mucho m\u00e1s f\u00e1cil de cambiar. En cualquier juego en el que se repartan cartas por segunda vez, la jugada es v\u00e1lida. Pero, en cualquier caso, el cambio de cartas es mucho m\u00e1s notorio que el palmeo para el corte.<a name=\"player5\"><\/a><\/p>\n<h3>Tratando con demasiados<\/h3>\n<p>Una ventaja FAVORABLE, y quiz\u00e1s la m\u00e1s utilizada, es que el crupier se d\u00e9 una o dos cartas extra en la \u00faltima ronda. La cantidad no se nota cuando est\u00e1n sobre la mesa, y como las cartas extra se toman en la \u00faltima ronda, hay poco tiempo para revisarlas. El crupier las recoge inmediatamente con la mano izquierda mientras la derecha deposita la baraja sobre la mesa. Se hace la selecci\u00f3n y el descarte se empalma y se desecha como se describe en el encabezado: &quot;<a href=\"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/expert-at-the-card-table\/skinning-the-hand-the-expert-at-the-card-table\/\">Desollando la mano<\/a>Cuando se tienen demasiadas cartas en el p\u00f3ker, es preferible palmear y reemplazar las cartas sobrantes en la baraja; al tomarla para repartir el proyecto, es preferible descartar y tirar las cartas sobrantes junto con ella al mont\u00f3n de descartes. El crupier palmea las cartas sobrantes, coloca toda su mano sobre la mesa, reemplaza las cartas palmeadas, reparte el proyecto y su propio proyecto, luego descarta y toma su proyecto.<\/p>\n<p>Un segundo m\u00e9todo para tomar demasiadas cartas es empalmar el n\u00famero deseado despu\u00e9s de repartir. La mano izquierda empalma justo cuando la derecha est\u00e1 a punto de colocar la baraja. Un plan a\u00fan m\u00e1s seguro es empalmar inmediatamente despu\u00e9s del corte al cuadrar las cartas y mantener la palma al repartir. Esto puede hacerse solo perfectamente y evita la m\u00e1s m\u00ednima vacilaci\u00f3n o movimiento una vez finalizado el reparto.<a name=\"player6\"><\/a><\/p>\n<h3>Engarce para el corte<\/h3>\n<p>Siempre se tiene en cuenta la probabilidad de que un jugador desprevenido corte en un engarce. El proceso de engarce se explica detalladamente en el apartado &quot;Indicaci\u00f3n de la ubicaci\u00f3n del corte&quot;. Al engarzar para la probabilidad de que el corte se realice en ese punto, la curva se realiza con mayor fuerza y, a veces, si el grupo no es demasiado r\u00e1pido, los dos paquetes pueden engarzarse en direcciones opuestas, creando un espacio considerable y, por lo tanto, aumentando las probabilidades de que el jugador corte inconscientemente. Los paquetes pueden engarzarse c\u00f3ncavos o convexos, seg\u00fan se considere mejor para el estilo de corte del jugador, pero la baraja debe estar perfectamente cuadrada y colocada en consecuencia. La regla para los jugadores es cortar aproximadamente de la misma manera cada vez. Es decir, se corta arriba, abajo o cerca del centro, y se toman las cartas por los lados o los extremos. Este estilo de corte a menudo se convierte en un h\u00e1bito que se sigue inconscientemente. El repartidor observador puede as\u00ed colocar su engarce alto o bajo, aproximadamente en el punto m\u00e1s favorable, c\u00f3ncavo si el jugador corta por los extremos, y convexo si lo hace por los lados. La baraja debe colocarse de forma que la mano que el jugador usa habitualmente se coloque naturalmente en la posici\u00f3n m\u00e1s favorable para complacer al repartidor. Incluso si el engarce falla, a\u00fan ubica la baraja, y el repartidor tiene otras oportunidades de beneficiarse. Por supuesto, nunca se reparten cartas engarzadas. El engarce se elimina eficazmente doblando en la direcci\u00f3n opuesta.<a name=\"player7\"><\/a><\/p>\n<h3>Reemplazo de la palma al cortar<\/h3>\n<p>Como regla general, el experto en cartas no se reserva el derecho de cortar, excepto en su propio reparto; sin embargo, describiremos una excepci\u00f3n que a veces funciona con \u00e9xito. El jugador a la derecha del repartidor puede extender una palma con cualquiera de sus manos y volver a colocarla cuando se le da la baraja para cortar. En los juegos en los que se reparte toda la baraja, la mano derecha suele empalmar la mano derecha de vuelta a la palma. Al recibir la baraja, realiza un corte continuo, agarr\u00e1ndola por los extremos con ambas manos. El primer pase para tomar el primer paquete peque\u00f1o es una ciega, y las cartas empalmadas se dejan caer sobre la mesa. Se realiza exactamente el mismo movimiento que para tomar un paquete peque\u00f1o por los extremos. Luego, se contin\u00faa el corte continuo, dejando las cartas empalmadas en la parte inferior.<\/p>\n<p>Otro m\u00e9todo consiste en empalmar la mano izquierda cara a palma. El corte se realiza con la mano derecha y luego la baraja se coloca en la izquierda sobre las cartas empalmadas, quedando as\u00ed como un cuadrado. Sin embargo, este plan es arriesgado, ya que hay pocas excusas para cuadrar el reparto de otro. Si se realiza un corte elegante con la mano derecha y las cartas se dejan algo dispersas, se pueden recoger con mayor propiedad en ambas manos y cuadrar.<\/p>\n<p>Una tercera forma, la m\u00e1s com\u00fan, es que la mano derecha, sujetando las cartas en la palma de la mano contra la palma, haga un corte por los extremos y luego deposite las cartas en la baraja que estaba debajo, al recogerla para colocarla en su lugar. Esto es \u00fatil en cualquier juego, ya que las cartas en la palma se reparten primero.<\/p>\n<p>Si se ejecuta con inteligencia, una reserva puede reemplazarse al cortar sin llamar la atenci\u00f3n, pero requiere tanta pr\u00e1ctica y estudio como cualquier otro artificio. Dado que el jugador que corta fue el \u00faltimo en repartir, suele tener una buena oportunidad de reservar y colocar las cartas deseadas; y como esta ventaja recae en el reparto de otro, aumenta considerablemente las probabilidades de \u00e9xito del experto. Los m\u00e9todos descritos pueden funcionar con \u00e9xito hasta con ocho o diez cartas, aunque, por supuesto, cuanto mayor sea el n\u00famero, mayor ser\u00e1 la probabilidad de que el repartidor note el deterioro de la baraja; pero se requiere un buen juicio para detectar la ausencia de aproximadamente media docena. Por supuesto, las cartas que se reservan para reemplazar al cortar se colocan de forma que las cartas deseadas caigan sobre el operador.<\/p>\n<p>El experto cauto y prudente tiene como regla no &quot;guardar&quot; nunca cartas adicionales, ni sacarse demasiadas, ni obtener m\u00e1s de lo que le corresponde mediante alg\u00fan artificio, a menos que el procedimiento regular del juego le permita tener la baraja en su posesi\u00f3n, de modo que pueda deshacerse de la cantidad extra, de manera natural y f\u00e1cil, reemplaz\u00e1ndolas en la parte superior o inferior del mazo. Descartar cartas, es decir, dejarlas en el regazo, ocultarlas en cualquier lugar del jugador, mantenerlas en la palma de la mano durante la partida o incluso tirarlas al mont\u00f3n de descartes al descartar, es poco art\u00edstico, arriesgado e indigno de cualquier persona que no sea un ne\u00f3fito o un chapucero. Posiblemente el procedimiento m\u00e1s vigilado y f\u00e1cil de observar en una partida de p\u00f3quer es el n\u00famero de cartas que se descartan; y donde hay la menor sospecha, descartar demasiadas de la forma habitual se detecta con seguridad. Al jugar al p\u00f3quer, el experto solo tendr\u00e1 cartas de m\u00e1s en su propio reparto, y solo antes de la toma de cartas. Puede tomar la palma y reemplazar la carta o cartas de m\u00e1s cuando est\u00e9 a punto de repartir la toma de cartas.<\/p>\n<p>En Cribbage, quien no reparte puede sacar una o dos cartas y, una vez que se haya colocado la baraja, reemplazar la carta sobrante al cortar para dar la vuelta. Sin embargo, en cualquier juego donde se saquen cartas, la regla es que deben devolverse en el momento en que el desarrollo del juego requiera manipular la baraja.<\/p>\n<p>El casino ofrece al crupier muchas oportunidades de tener demasiadas cartas, ya que la baraja se maneja continuamente durante el juego.<a name=\"player8\"><\/a><\/p>\n<h3>La baraja corta<\/h3>\n<p>Un m\u00e9todo sencillo para obtener ventaja en muchos juegos es jugar con una baraja corta. Se retiran varias cartas del mazo, pero se conservan en la memoria, y se juega sin ellas. Saber que estas cartas se conservan permite al estratega realizar sus c\u00e1lculos y jugar sus propias cartas con mucha m\u00e1s seguridad. Las cartas que se muestran completamente suelen destruirse o desecharse de alguna otra manera para evitar que el intrigante sea descubierto con las cartas en su poder. Un recurso muy audaz en el Casino a Dos Manos es deshacerse de ocho cartas. Esto extiende la baraja a cinco manos en lugar de seis. Se suelen seleccionar las cartas m\u00e1s bajas, de diferentes denominaciones, como el cuatro y el seis de picas, y el dos, la bandeja, el cuatro, el cinco, el siete y el ocho de otros palos. Con esta disposici\u00f3n, o agotamiento, un adversario con suerte, al sumar sus puntos, descubrir\u00e1 que no consigue &quot;cartas&quot; ni &quot;picas&quot; en mucho tiempo, y, por supuesto, le atribuye tres puntos a su oponente. La idea de que se retengan tantas cartas de la baraja sin que nadie se d\u00e9 cuenta sin duda har\u00e1 sonre\u00edr a ciertos jugadores de Casino. No creemos que muchos jugadores astutos puedan ser enga\u00f1ados de esa manera, pero lamentamos la verdad de la confesi\u00f3n que una vez lo fuimos, y nos maravill\u00f3 y tambi\u00e9n nos entristeci\u00f3 profundamente, por un continuo y una racha muy prolongada de &quot;mala suerte&quot;.<\/p>\n<\/div>","protected":false},"parent":4545,"menu_order":26,"template":"","categories":[],"class_list":["post-4767","erdnase","type-erdnase","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase\/4767","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase"}],"about":[{"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/erdnase"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase\/4767\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4949,"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase\/4767\/revisions\/4949"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase\/4545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}