{"id":4534,"date":"2020-12-07T21:01:39","date_gmt":"2020-12-07T21:01:39","guid":{"rendered":"https:\/\/robertjwallace.com\/?page_id=4534"},"modified":"2020-12-14T14:23:40","modified_gmt":"2020-12-14T14:23:40","slug":"preface-and-introduction-expert-at-the-card-table","status":"publish","type":"erdnase","link":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/erdnase\/expert-at-the-card-table\/preface-and-introduction-expert-at-the-card-table\/","title":{"rendered":"Prefacio e introducci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-jetpack-markdown\"><h2>Prefacio<\/h2>\n<p>Al ofrecer este libro al p\u00fablico, el autor no se vale de sofismas para justificar su existencia. La hipocres\u00eda de los jugadores reformados (?), ni las quejosas y melosas pretensiones de piedad, no se utilizan como justificaci\u00f3n para impartir el conocimiento que contiene. Para todos los amantes de los juegos de cartas, resultar\u00e1 interesante, y como base de entretenimiento con las cartas, es pr\u00e1cticamente inagotable. Puede advertir a los incautos, inocentes de astucia, e inspirar a los astutos, aclar\u00e1ndoles el artificio. Puede demostrar al principiante que no puede vencer a nadie en su propio juego, y puede permitir al experto en enga\u00f1os realizar un curso de posgrado en las ramas m\u00e1s altas y art\u00edsticas de su vocaci\u00f3n. Pero no volver\u00e1 vicioso al inocente, ni transformar\u00e1 al jugador aficionado en un profesional; ni har\u00e1 sabio al necio, ni reducir\u00e1 la cosecha anual de incautos; pero sea cual sea el resultado, si se vende, cumplir\u00e1 el objetivo principal del autor: necesita el dinero.<\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>La pasi\u00f3n por el juego es probablemente tan antigua y perdurable como la humanidad. Algunos somos demasiado t\u00edmidos para arriesgar un d\u00f3lar, pero el porcentaje de personas en esta naci\u00f3n ferviente que no disfrutar\u00edan ganando uno es muy peque\u00f1o. La pasi\u00f3n culmina en el profesional. Prefiere jugar a comer. Ganar no es su \u00fanico deleite. Alguien ha comentado que solo hay un placer en la vida mayor que ganar: arriesgarse.<\/p>\n<p>Tener \u00e9xito en el juego es tan dif\u00edcil como tener \u00e9xito en cualquier otra actividad. Las leyes del azar son tan inmutables como las leyes de la naturaleza. Si todos los jugadores dependieran de la suerte, al final saldr\u00edan empatados. El jugador profesional puede tener una suerte promedio, pero es dif\u00edcil encontrar a alguien que crea tenerla, y es realmente asombroso c\u00f3mo la simple casualidad a veces derrota a la combinaci\u00f3n m\u00e1s fuerte de ingenio y habilidad. Es casi un axioma que un novato ganar\u00e1 su primera apuesta. Un empleado de color de un &quot;club&quot;, al o\u00edr por casualidad una discusi\u00f3n sobre conseguir dos manos al p\u00f3quer, aventur\u00f3 la siguiente interpolaci\u00f3n: &quot;No se preocupe por dos gallinas, jefe. Consiga su propia gallina. \u00a1El idiota, seguro que consigue una mano!&quot;. Y muchos jugadores veteranos creen lo mismo. Sin embargo, los caprichos de la suerte o del azar han impresionado al jugador de cartas profesional con un cierto conocimiento que posee su hermano m\u00e1s respetado, la bolsa de valores, a saber, que la manipulaci\u00f3n es m\u00e1s rentable que la especulaci\u00f3n; as\u00ed que para llegar a fin de mes y, de paso, ganarse bien la vida, tambi\u00e9n hace su parte con las tijeras cuando los corderos llegan al mercado.<\/p>\n<p>El azar en el juego conlleva sensaciones que, una vez disfrutadas, rara vez se olvidan. Las ganancias se conocen como &quot;dinero bonito&quot; y, por lo general, se gastan con la mayor liberalidad. El profesional promedio que tiene \u00e9xito en su propio juego, con la mayor despreocupaci\u00f3n, apuesta su dinero al de otro, aunque es plenamente consciente de que las probabilidades est\u00e1n en su contra. Conoce poco del verdadero valor del dinero y, por regla general, es generoso, descuidado e imprudente. Ama el azar m\u00e1s que lo que est\u00e1 en juego. De hecho, la principal diferencia entre el jugador profesional y el jugador ocasional es que el primero se mueve por su amor al juego y el segundo por la codicia. Un profesional rara vez &quot;chilla&quot; cuando le toca la peor parte; el hombre que tiene otros medios de vida es el que m\u00e1s pierde.<\/p>\n<p>Las ventajas que inevitablemente favorecen al profesional son absolutamente esenciales para su existencia, y los medios empleados en la mesa de juego para lograr ese resultado se explican detalladamente en esta obra. No nos han impulsado a esta tarea los remordimientos de una conciencia culpable ni la esperanza de reformar el mundo. El hombre no puede cambiar su temperamento, y pocos se preocupan por controlarlo. Mientras exista la pasi\u00f3n por el riesgo, encontrar\u00e1 satisfacci\u00f3n. No tenemos resentimiento contra la fraternidad ni compasi\u00f3n por las llamadas &quot;v\u00edctimas&quot;. Diversas experiencias nos han convencido de que quienes apuestan por algo considerable buscan lo mejor. Presentamos los hechos y las condiciones de nuestro tema tal como los encontramos, aunque admitimos con pesar que adquirimos nuestros primeros conocimientos a un costo excesivo, como es habitual, para los no iniciados.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de jugadores profesionales de cartas, no nos referimos a los propietarios o gerentes de las casas de juego. El porcentaje a su favor es una cantidad conocida o f\u00e1cilmente calculable, y sus ganancias son pr\u00e1cticamente iguales a las de cualquier empresa comercial. Cuando las autoridades civiles aprueban estas instituciones, generalmente son dirigidas por hombres de reconocida reputaci\u00f3n en la comunidad. Las mesas de juego pagan un porcentaje o &quot;rake off&quot;, y la administraci\u00f3n vela por la protecci\u00f3n de sus clientes. Cuando las salas de juego deben operar en secreto, las probabilidades de que las aparentes posibilidades del jugador se reduzcan son mucho mayores. Sin embargo, nuestro prop\u00f3sito es explicar el porcentaje desconocido que necesariamente debe favorecer al jugador profesional de cartas para que pueda subsistir.<\/p>\n<p>Existe una gran diferencia entre los m\u00e9todos que emplea el mago de cartas para confundir o divertir a su p\u00fablico y los que practica el profesional en la mesa de juego, ya que en este caso toda la conducta debe estar en perfecta armon\u00eda con el procedimiento habitual del juego. La m\u00e1s m\u00ednima acci\u00f3n que parezca irregular, el menor esfuerzo por distraer la atenci\u00f3n o el primer movimiento antinatural, despertar\u00e1 sospechas; y la mera sospecha debilitar\u00e1 a la compa\u00f1\u00eda, ya que solo un necio de pura cepa jugar\u00e1 a sabiendas contra las probabilidades m\u00e1s all\u00e1 de lo com\u00fan. Hay una forma de garantizar una protecci\u00f3n absoluta contra las ventajas desconocidas: nunca jugar por dinero. Pero una comprensi\u00f3n perfecta de los riesgos que se corren puede contribuir enormemente a reducir las bajas. Un conocimiento profundo del modus operandi de los artificios en la mesa de juego no permite necesariamente detectar la manipulaci\u00f3n, pero sin duda deja claro de qu\u00e9 probabilidades hay que cuidarse, y con este conocimiento, la mera sospecha de habilidad deber\u00eda inducir de inmediato s\u00edntomas de recelo. Este conocimiento, o comprensi\u00f3n profunda de las posibilidades del juego de cartas profesional, puede impartirse solo mediante una ilustraci\u00f3n pr\u00e1ctica de los procesos empleados, y el lector que desee una comprensi\u00f3n completa debe tomar la baraja en la mano y realizar por s\u00ed mismo la acci\u00f3n tal como se describe.<\/p>\n<p>Para distinguir y mostrar claramente las dos fases de la manipulaci\u00f3n de cartas, la primera parte de esta obra se dedica a una revisi\u00f3n exhaustiva de las numerosas ventajas que se pueden, se han obtenido y se obtienen constantemente en la mesa de juego, y a los m\u00e9todos particulares para obtenerlas que menos suscitan sospechas. La forma exacta en que se realiza cada artificio se describe detalladamente. La segunda parte describe los trucos empleados en la magia y muchos trucos de cartas muy interesantes.<\/p>\n<\/div>","protected":false},"parent":4545,"menu_order":1,"template":"","categories":[],"class_list":["post-4534","erdnase","type-erdnase","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase\/4534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase"}],"about":[{"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/erdnase"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase\/4534\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4922,"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase\/4534\/revisions\/4922"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/erdnase\/4545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/robertjwallace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}